El invierno es una estación que nos invita a quedarnos en casa, realizar menos actividades al aire libre y a disfrutar de comidas calientes y, en muchos casos, caer en ciertas tentaciones alimentarias que pueden conllevar un aumento de peso.
Las bajas temperaturas, los factores climáticos, como la poca exposición al sol durante el invierno, genera deficiencia de vitamina D, y provoca un aumento en la sensación de apetito además de una mayor acumulación de grasa.
Sumado a ello, en nuestra cultura, existen alimentos asociados a “disfrutar” de esta época: sopaipillas, calzones rotos, picarones, berlines, etcétera, caracterizados por una alta cantidad de calorías. También disminuye la preocupación de las personas por mantenerse nutricionalmente saludables (a diferencia del verano), y ello contribuye a ganar peso en estos meses. En promedio, la población chilena durante los meses de invierno tiende a subir de 2 a 5 kilos, aproximadamente.
¿Cómo evitarlo?
- Planifica tus comidas:
Una manera eficaz de evitar los excesos es organizar tus comidas, planificar menús equilibrados para cada día. Asegúrate de incluir alimentos ricos en fibra, como vegetales, legumbres, cereales integrales y proteínas, por ejemplo, huevos, lácteos, carne de pollo, pescado y vacuno. Te ayudarán a entregar saciedad sin añadir demasiadas calorías.
- Controla las porciones:
Es fácil dejarse llevar por el deseo de disfrutar de platos reconfortantes, como sopaipillas o caldos con gran porcentaje de grasa, pero la clave está en el control de las porciones para evitar la ingesta excesiva de calorías. Opta por platos pequeños y come lentamente, permite que tu cuerpo experimente la sensación de saciedad.
- Mantente hidratado:
Aunque en invierno, solemos beber menos líquidos, es fundamental mantenerse hidratado. A menudo, la sed se confunde con hambre. Puedes consumir infusiones calientes de hierbas, té de sabores, sin azúcar o agua tibia como alternativas reconfortantes para mitigar las bajas temperaturas.
- Realiza actividad física regularmente:
El ejercicio no sólo es importante para la salud física, sino que también ayuda a regular el apetito y el estado anímico. Durante los meses más fríos, puedes practicar actividades como caminatas, yoga o incluso entrenamiento en casa: favorecerá tu estado físico y bienestar emocional.
El invierno no tiene por qué ser una excusa para caer en excesos alimentarios. Podemos compartir con nuestras familias aquellas deliciosas preparaciones culinarias. Recuerda medir las porciones para no consumir calorías de más. Con estas pequeñas modificaciones en tus hábitos, es posible disfrutar de esta estación sin que afecte tu salud.
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