CLORPROPAMIDA 250 MG - 30 COMPRIMIDOS

TRATAMIENTO DE DIABETES MELLITUS TIPO II. HIPOGLICEMIANTES.
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Indicaciones

Diabinese está indicado para el tratamiento y control de la diabetes mellitus tipo 2 del adulto, no complicada, estable, leve a moderadamente severa, no cetónica, cuya hiperglicemia no se puede controlar sólo mediante dieta. Al iniciar el tratamiento para la diabetes no insulino dependiente, se debe enfatizar la dieta como la forma primaria de tratamiento. La restricción calórica y la pérdida de peso son esenciales en el paciente diabético obeso. El manejo apropiado sólo de la dieta puede ser eficaz para controlar la glucosa sanguínea y los síntomas de la hiperglicemia. También se debe hacer énfasis en la importancia de la actividad física regular, y deben identificarse los factores de riesgo cardiovasculares y tomarse las medidas correctivas cuando sea posible. Si este programa de tratamiento no logra reducir los síntomas y/o la glucosa sanguínea, se debe considerar el uso de una sulfonilurea oral o una insulina. El uso de Diabinese debe ser considerado tanto por el médico como el paciente como un tratamiento adicional a la dieta, y no como un sustituto de la dieta o como un mecanismo conveniente para evitar la restricción dietética. Además, la pérdida del control de la glucosa sanguínea mediante la dieta puede ser transitoria, y sólo requiera de la administración de Diabinese durante un plazo corto. Durante los programas de mantenimiento, se deberá discontinuar Diabinese si ya no se logra la reducción satisfactoria de los niveles de glucosa en la sangre. Las decisiones clínicas deberán basarse en evaluaciones clínicas y de laboratorio regulares. Al considerar el uso de Diabinese en pacientes asintomáticos, se debe reconocer que no se ha establecido en forma definitiva que el control de la glucosa sanguínea en la diabetes no insulino dependiente sea eficaz para la prevención de las complicaciones cardiovasculares o neurológicas a largo plazo de la diabetes.

Posología

No existe un régimen de dosificación fijo para el manejo de la diabetes tipo 2 con Diabinese o cualquier otro agente hipoglicemiante. Los niveles de glucosa en la sangre del paciente se deben supervisar periódicamente para determinar la dosis efectiva mínima para el paciente; para detectar fracaso primario, es decir, reducción inadecuada de la glucosa sanguínea con la dosis máxima recomendada de la medicación; y para detectar fracaso secundario, es decir, pérdida de una respuesta adecuada de reducción de la glucosa sanguínea después de un período inicial de eficacia. Los niveles de la hemoglobina glicosilada también pueden ser valiosos para monitorear la respuesta del paciente a la terapia. La administración a corto plazo de Diabinese puede ser suficiente durante los períodos de pérdida transitoria de control en los pacientes que usualmente están bien controlados con la dieta. La dosis diaria total suele tomarse de una vez cada mañana con el desayuno. Los casos ocasionales de intolerancia gastrointestinal pueden aliviarse dividiendo la dosificación diaria. No es necesario usar una dosis de carga y no debe ser utilizada. Terapia inicial: 1. El paciente con diabetes tipo 2 estable, leve a moderadamente severa, de mediana edad deberá iniciar con 250 mg diarios. En pacientes ancianos, pacientes debilitados o desnutridos, y en pacientes con deterioro de la función renal o hepática, la dosis inicial y de mantenimiento deben ser conservadoras para evitar reacciones hipoglicémicas (véase la sección advertencias y precauciones especiales para su uso). Los pacientes de edad más avanzada deben iniciarse a cantidades más pequeñas de Diabinese, en el rango de 100 a 125 mg diarios. 2. No se requiere de un período de transición al transferir a los pacientes desde otros agentes hipoglicemiantes orales a Diabinese. El otro agente se puede discontinuar abruptamente e iniciarse clorpropamida de inmediato. Al recetar clorpropamida, se debe tener en consideración su mayor potencia. Numerosos pacientes con diabetes tipo 2 estable, leves a moderadamente severas, de mediana edad que reciben insulina se pueden colocar directamente bajo el fármaco oral y discontinuarse abruptamente su insulina. Para los pacientes que requieren más de 40 unidades de insulina diarias, la terapia con Diabinese se puede iniciar con una reducción de 50% en la insulina durante los primeros días, con las reducciones posteriores subsecuentes dependiendo de la respuesta. Durante el período inicial de la terapia con clorpropamida, ocasionalmente pueden presentarse reacciones hipoglicémicas, particularmente durante la transición desde la insulina al fármaco oral. La hipoglicemia dentro de las 24 horas después del retiro de los tipos de insulina de acción intermedia o prolongada generalmente será el resultado de la insulina remanente y no se deberá primariamente al efecto de clorpropamida. Durante el período del retiro de la insulina, el paciente deberá monitorear sus niveles de la glucosa al menos 3 veces al día. Si son anormales, el médico debe ser notificado inmediatamente. En algunos casos, puede ser recomendable considerar la hospitalización durante el período de transición. Entre 5 a 7 días después del inicio del tratamiento, el nivel sanguíneo de clorpropamida alcanza una meseta. Posteriormente se puede ajustar la dosificación hacia arriba o hacia abajo por incrementos de no más de 50 a 125 mg a intervalos de 3 a 5 días para obtener control óptimo. En general, no es deseable realizar ajustes más frecuentes. Terapia de mantención: La mayoría de los pacientes con diabetes tipo 2 estable, leve a moderadamente severa, de mediana edad son controlados con aproximadamente 250 mg diarios. Muchos investigadores han encontrado que algunos diabéticos más leves presentan una buena respuesta a dosis diarias de 100 mg o menos. Muchos de los diabéticos más severos pueden requerir 500 mg diarios para el control adecuado. Los pacientes que no responden totalmente a 500 mg diarios gereralmente no responderán a las dosis más altas. Se deberán evitar las dosis de mantención superiores a 750 mg diarios.

Contraindicaciones

La clorpropamida está contraindicada en pacientes con: 1. Hipersensibilidad conocida a cualquier componente de este medicamento. 2. Acidosis diabética, con o sin coma (esta enfermedad debería ser tratada con insulina). 3. Diabetes tipo I.